Hidratación: la clave para evitar que los niños se enfermen en el verano

Para hidratarse es recomendable que los niños tomen agua y no gaseosas o bebidas azucaradas. Además es fundamental cuidar a los más pequeños del sol y estar atentos a la higiene cuando comparten espacios con gran concurrencia de personas.

 

De acuerdo con el Dr. Damián Monzón, pediatra del Hospital de la Baxada, "los bebés tienen el aporte hídrico que necesitan con la lactancia materna al menos hasta los seis meses. Una vez que comienzan a ingerir alimentos es importante que empiecen a consumir agua. Una vez que ya no toman el pecho deben tomar entre un litro, o litro y medio de agua por día, dependiendo su peso", explicó.

Para hidratarse es recomendable que los niños tomen agua y no gaseosas o bebidas azucaradas. "Si van a la colonia de vacaciones o realizan una actividad al aire libre, yo siempre sugiero que le lleven a los chicos una botella de agua fresca, y controlar que la toman con los profesores o los adultos a cargo", agregó Monzón.

A su vez, en verano es fundamental cuidar a los más pequeños del sol con protectores solares, gorra, ropa liviana y clara (sobre todo en los peores horarios, de 11 a 16 horas), permaneciendo en lugares frescos. 

Según el pediatra también hay que estar atentos a la higiene personal de los niños cuando comparten espacios hacinados o con gran concurrencia de personas, porque en verano aparecen las enfermedades estacionales como la gastroenteritis, que pueden producir la rápida deshidratación al provocar vómitos y diarreas. En ese caso, se deberá consultar de inmediato a un pediatra.