Cocina y baño son los lugares donde ocurren la mayor cantidad de accidentes con niños

Los niños en edad preescolar son frecuentes protagonistas de accidentes domésticos e ingresan a hospitales y centros de salud con lesiones por caídas, electrocuciones, cortes, ahogamientos e intoxicaciones. El Ministerio de Salud emitió recomendaciones para disminuir la probabilidad de ocurrencia.

 

La seguridad en el hogar no es sólo un concepto, se trata de una suma de acciones concretas y programadas que deben garantizar espacios sin peligro para el cuidado e integridad de los niños. Entre los accidentes domésticos más frecuentes en chicos en edad preescolar, se encuentran los ahogamientos, objetos aspirados o ingeridos, caídas, cortes, quemaduras e intoxicaciones. Estos encabezan las consultas habituales y hospitalizaciones en casos más graves en los efectores de salud de la provincia.

Los accidentes causan desde hace muchos años una gran cantidad de víctimas entre los niños entrerrianos y, algunos de estos casos, lamentablemente, son fatales.

En este marco, desde el Ministerio de Salud de Entre Ríos brindaron una serie de consejos a los papás y mamás que tienen niños pequeños para evitar las complicaciones y, en consecuencia, hospitalizaciones en casos más graves.

La prevención se refiere al conjunto de medidas adoptadas para disminuir el riesgo o la probabilidad de ocurrencia del daño. Los accidentes que no terminan en muertes, dejan a veces secuelas irreparables, otros, en tanto, requieren largos períodos de recuperación, que implican un desgaste emocional y psicológico que alcanza a toda la familia.

Cuidado, niño suelto

La cocina es uno de los lugares más peligrosos de nuestros hogares, por la cantidad de elementos riesgosos que allí se utilizan, como cubiertos, artefactos eléctricos, comidas y líquidos muy calientes, perillas de cocina, mangos de utensilios asomando de las mesadas, entre otros. Hay que agregar a esto la necesidad permanente de los niños de adquirir nuevos conocimientos y de investigar.

Por su parte, el baño es otro espacio donde ocurren accidentes con frecuencia, teniendo en cuenta los riesgos como ahogamientos por inmersión, la intoxicación por calefactores, estufas o calefones instalados dentro del lugar, caídas o resbalones, y los objetos pequeños que pueden llevarse a la boca. 

En el dormitorio, los niños pasan muchas horas al día jugando o haciendo tareas. Una de las causas de hospitalización que más se ven en los efectores entrerrianos es por caída desde camas cucheta que no poseen baranda o desde cambiadores o cunas, en caso de los bebés. La caída al vacío produce por lo general traumatismos muy graves.

En cualquier ambiente de la casa, uno de los riesgos más frecuentes es la asfixia por objetos aspirados o ingeridos, los cuales pueden ocasionar si ingresan por vía aérea desde ahogamiento hasta diversos trastornos bronquiales y pulmonares. Si en cambio entran por el aparato digestivo, se pueden generar lesiones o intoxicaciones.

Según un informe publicado por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la mejor prevención en todos los casos es la supervisión permanente de un adulto responsable. Un minuto sin vigilancia puede ser suficiente para generar una situación de riesgo.

La prevención como primer paso

Entre las recomendaciones más frecuentes para tener en cuenta dentro de los hogares, las siguientes son fáciles de llevar a cabo:

*En la cocina, no dejar nada sobre mesadas que pueda ser visto por los niños desde abajo. Además, los mangos y manijas de los recipientes que están en el fuego deben orientarse hacia adentro. No dejar a mano botellas con líquidos limpiadores, como lavandina, porque se corre el riesgo de que los chicos se lo vuelquen o lo tomen.

*En el baño, no dejar nunca a un bebé o niño solo, ni tampoco al cuidado de otro menor. No ofrecer juguetes pequeños o desarmables, porque mojados o enjabonados pueden ser tragados fácilmente. Asimismo, vaciar por completo la bañadera inmediatamente después de usarla (recordar que un niño puede ahogarse en pocos centímetros de agua).

*En el dormitorio, en caso de que sea inevitable instalar camas cucheta, instruir al niño sobre los cuidados que deben tener al subir y bajar, y explicarle que no debe asomarse. Además, es fundamental colocar una baranda protectora.

*En cualquier edificio con balcones o terrazas, colocar una protección metálica o de red hasta el techo para cerrar los espacios y evitar que los niños puedan sufrir una caída desde altura. En las casas con escalera, en tanto, impedir el acceso de los más chicos colocando un mecanismo de barrera, valla, o puerta desmontable. 

*Tapar todos los enchufes de la casa para evitar que los niños toquen y puedan llegar a electrocutarse. Instalar un disyuntor de calidad para que se corte la corriente en casos de contacto con el enchufe.

*En cuanto a los ahogamientos, cualquier alimento sólido cortado en trozos grandes puede ser un riesgo. Un snack o alimento pequeño, puede ser peligroso también, como las frutas secas, pochoclos y maníes. Además, no se debe ofrecer al niño para jugar bolitas, monedas, dados, botones u otros objetos pequeños que pueda ingerir. Tampoco debe jugar con cuentas para collares, fideos, tornillos o pequeñas piezas de juegos para armar de los hermanos mayores.

En todos los casos, según los especialistas, la clave es conocer los riesgos y, de esta manera, estar atentos siempre, sabiendo qué hacen y dónde están los más pequeños, teniendo en cuenta que los accidentes no son inevitables ni obra de la fatalidad, sino producto de la desinformación o franca negligencia de los adultos.

(Prensa Ministerio de Salud)